Entradas

Espejo que refleja muchas cosas de nosotros mismos

La pareja es un espejo que refleja muchas cosas de nosotros mismos. Cuando admiras una cualidad en alguien, resulta que también está en ti. Del mismo modo que esos defectos suyos que tanto te molestan en el fondo te están recordando tus propias debilidades.

Definitivamente, no existe el “príncipe azul” ni la “princesita perfecta” de los cuentos. Todos somos seres humanos únicos y complejos, con nuestros puntos débiles y fortalezas.

Con carencias, dificultades, virtudes, sueños… Y una vez que te haces consciente de la realidad, y dejas de soñar con el perfecto amor romántico, paradójicamente empezarás a ser más feliz contigo mismo y con tu pareja.

Ese es el momento en que abandonas el espejismo de que “la pareja da la felicidad”. Por fin puedes poner fin a las relaciones tóxicas. ¡Incluso dejas de ser tú la tóxica! Dices adiós a las atracciones fatales, la montaña rusa, la “mala suerte” de encontrar siempre al mismo tipo de hombre. Porque entiendes que la dependencia de otra persona no llena el vacío interior.

Cuando llegas a comprender que el amor de pareja no es la solución a todos los problemas, siempre puedes comenzar a dejar de buscar fuera de ti el afecto, comprensión, aceptación y validación que necesitas. Porque empiezas a encontrarlos en tu interior.

Todo esto es un proceso que puede resultar doloroso, pero es el tipo de dolor que se parece al de un grano que revientas. El pus sale fuera y la herida tarda en cicatrizar, hasta que finalmente se cierra.

Por eso, si estás enganchado a las relaciones de dependencia es bueno que aprendas a pasar un tiempo solo para liberarte de esa adicción. Poco a poco te vas a liberar, porque empezarás a ser responsable de tu felicidad y a ver en la pareja alguien que te ayuda a despertar, a conectar contigo mismo, a crecer como persona y a enseñarte a amarte de verdad a ti mismo y a él o a ella tal y como son.

Si deseas conocer nuevos amigos, divertirte, incluso tener una cita visite nuestro sitio